Seguro que el martes pasado más de uno dio un salto al ver el titular: “Verifactu se retrasa a 2027”. La noticia corrió como la pólvora y generó una sensación generalizada de confusión entre empresas, autónomos y proveedores de software. Desde entonces, no han dejado de llegar consultas sobre si realmente sigue teniendo sentido utilizar Sistemas Informáticos de Facturación (SIF) verificados desde el pasado mes de julio.
La respuesta es clara: sí, sigue siendo imprescindible.
Aunque el aplazamiento de la conexión automática con la Agencia Tributaria mediante Verifactu (o Veri*factu) es real, la información suele quedarse a medias. El retraso afecta únicamente al envío telemático de los registros, no a las obligaciones que ya están en vigor desde el 29 de julio de 2024, cuando entró en aplicación la Ley 11/2021 de medidas contra el fraude fiscal. Esa ley no se ha modificado, y por lo tanto los requisitos exigidos a los SIF siguen siendo exactamente los mismos.
Qué sigue siendo obligatorio para tu software de facturación
Los SIF deben cumplir una serie de condiciones técnicas orientadas a garantizar la integridad y la trazabilidad de los registros. Entre las más relevantes destacan:
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Inalterabilidad de los datos: una factura no puede modificarse sin dejar un rastro evidente y auditable.
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Trazabilidad completa: todo movimiento, emisión o rectificación debe quedar registrado.
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Registro seguro y cifrado: el sistema debe garantizar que no se puede manipular la información sin generar inconsistencias.
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Capacidad para emitir una declaración responsable: el proveedor del SIF debe poder acreditar formalmente ante la Agencia Tributaria que su software cumple las obligaciones técnicas del reglamento antifraude.
Estos requisitos son de obligado cumplimiento tanto para empresas como para autónomos que emitan facturas con medios informáticos. No atender a la normativa puede convertir al usuario en corresponsable de posibles irregularidades fiscales. Por eso, incluso sin la obligación inmediata de conexión con Hacienda, es esencial contar con un sistema que cumpla la ley.
Por qué tiene sentido seguir usando un SIF verificado
Aunque Verifactu se retrase, mantener o adoptar un SIF conforme a ley tiene varias ventajas:
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Evita sanciones derivadas del uso de software no adaptado.
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Garantiza una auditoría limpia en caso de inspección.
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Permite anticipar la transición a Verifactu cuando finalmente entre en vigor.
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Ofrece mayor seguridad jurídica y operativa en cada factura emitida.
Por eso, quienes ya utilizan un SIF adaptado (incluidos los clientes de Dolibarr con módulos cumplidores) pueden estar tranquilos: todo ese esfuerzo sigue siendo totalmente válido y necesario.
SAVE THE DATE: webinar Dolifactu – 17 de diciembre
Para aclarar a fondo esta situación, resolver dudas y compartir la información más reciente, realizaremos un webinar especial Dolifactu el 17 de diciembre, de 10:00 a 11:00 de la mañana.
En esas fechas se espera que el Real Decreto que regula el aplazamiento esté, o bien aprobado de forma definitiva, o bien en sus últimos trámites parlamentarios. Esto nos permitirá ofrecerte una visión completa y actualizada del panorama legal y técnico.
En los próximos días publicaremos el enlace de inscripción.
Mientras tanto, nuestra recomendación es:
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Consulta el BOE desde el enlace disponible en nuestra web.
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Contrasta la información con tu asesoría fiscal.
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Asegúrate de que tu software de facturación cumple la normativa vigente, independientemente del estado de Verifactu.